
El Mandala es una técnica que permite alcanzar un estado de relajación, concentración y meditación mediante la confección y contemplación de una imagen. Su origen proviene de la India y quiere decir “Círculo o Espacio Sagrado”. A partir de esa cultura, se extendió a otras, como el Budismo, Egipcios, Celtas, Arabes, Mayas, Navajos, etc. Mas allá del significado del Mandala, como palabra o forma, éste representa la creación más íntima de nuestro ser. Es un viaje intuitivo hacia las profundidades de nuestra conciencia, permitiéndonos apreciar mediante colores y formas, nuestros pensamientos y emociones. Desde el aspecto espiritual, el Mandala es un centro energético de equilibrio y purificación, capaz de transformar el entorno y la mente de quien lo practica.
Conjuntamente, su confección y contemplación, tiene múltiples beneficios como:
-Favorecer la relajación mental y física
-Desarrollar la creatividad y la expresión
-Ayudar a combatir el estrés y la tensión
-Mejorar la concentración y la memoria
-Desarrollar la paciencia y la tranquilidad
-Ayudar a ampliar la conciencia y la intuición
-Mejorar el equilibrio interno
-Medio de iniciación a la meditación
Además, declara, que no solo sirve para adultos, también para los niños y adolescentes, ya que aumentan su concentración, antes de estudiar. Mientras que para concentrarse en sus deberes escolares es aconsejable pintar un Mandala y después tendrán más capacidad de asimilación. Además, cuando los niños son más pasivos, reciben una carga de energía que los estimula y los hace más alegres.
“Un Mandala siempre es el reflejo del alma humana y de su estado en un momento determinado. Con él comienza el proceso del autorreconocimiento, es el primer paso hacia la curación”
Conjuntamente, su confección y contemplación, tiene múltiples beneficios como:
-Favorecer la relajación mental y física
-Desarrollar la creatividad y la expresión
-Ayudar a combatir el estrés y la tensión
-Mejorar la concentración y la memoria
-Desarrollar la paciencia y la tranquilidad
-Ayudar a ampliar la conciencia y la intuición
-Mejorar el equilibrio interno
-Medio de iniciación a la meditación
Además, declara, que no solo sirve para adultos, también para los niños y adolescentes, ya que aumentan su concentración, antes de estudiar. Mientras que para concentrarse en sus deberes escolares es aconsejable pintar un Mandala y después tendrán más capacidad de asimilación. Además, cuando los niños son más pasivos, reciben una carga de energía que los estimula y los hace más alegres.
“Un Mandala siempre es el reflejo del alma humana y de su estado en un momento determinado. Con él comienza el proceso del autorreconocimiento, es el primer paso hacia la curación”